Vocación Contemplativa
Hoy Madre es un día de
gozo,
en esta mansión claustral
porque a sus puertas llama
una mujer singular.
Su nombre lo dice todo
María, mujer sin par
Nieves, blancas, puras,
donde deslizar
que va del campo seglar
al campo conpcecionista y genial.
Viene bien escoltada
por dos amigas en verdad
Manoli y Toñi, sus cirios
para el altar.
Y nosotros los testigos
del tesoro confiar
que sabemos acogeréis
como pan de consagrar.
Esta joven, pan y vino
os venimos a entregar
para la Virgen Madre
en sacerdocio especial
la ponga junto a su hijo
y así los dos inmolar
su juventud y sus vidas
al Padre de Amor y paz.
Es la perla que encontramos
en nuestro mundo seglar
y hoy depositamos
en concha del bien Amar.
Aquí muy junta a vosotras
le ayudareis a pasar
de ser una gran cristiana
a una santa claustral.
Que vuestra entrega le sirva
para con ella lograr
luchar y vivir Amando
marianizando su andar
Hacedle crecer, ahí dentro,
creadle un mundo de Paz
que logre palpar al que Ama
y solo busca el Amar.
Y al beber concepcionismo
Sin jamás contaminar
aprovechar sus grandezas
y las demás alabar...
Al Dios Padre, que os Ama
al Dios Hijo que se da
al Espíritu que inunda
estas paredes de Paz
y os envía seguidoras
de Beatriz para Amar.
María Nieves ¡ qué alegría !
verte al claustro caminar
color de mar y pureza
los hábitos muestran ya.
Os prometo rogarle
al buen Dios, Padre sin par
por todas y cada una
de esta comunidad.
( Ramón)
Manuela González Aguilera