Entre risas y tristezas

 

 

Lo que empezó entre risas terminó en tristezas,

No lo hice de mala fe, tú lo sabes Señor.

Fue una chiquillada con fundamentos cristianos.

Soy tan ingenua para aprender…

Que aprendo a fuerza de palos.

 

No medí  consecuencias

Se escapó de mis manos

Y me he hecho responsable de todo.

 

Aquí me tienes tras de Ti, como Tú quieres,

Buscando tu refugio, tu consuelo,

Como la adúltera.

 

 

Háblales Tú

Recuérdanos tu Misericordia.

 

Para llegar a Ti

A veces me acompañan lágrimas.

Lágrimas de arrepentimiento

Tú las ve y lo sabe.

 

 

En tus manos

Solo en tus manos estoy salva.

 

Gracias que Tú no me condenas

Eres Amor Misericordioso

Para todos los que se refugian en Ti.

 

 

Manuela González Aguilera 

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