El obsequio del creador
El ser humano se regocija en la custodia de cualquier ente físico, no obstante, la protección espiritual es mucho más significativa... La belleza celestial se manifiesta en las criaturas que permanecen a la subvención de Dios, que son andrógenas, que poseen tantos lenguajes como personas que proteger, que se colocan en un estatus según su función, que se hallan analizadas por los más osados de los científicos.
El hombre de mayor fe conoce la existencia de los ángeles, porque su intervención se distinguió desde la encarnación del verbo hasta su ascensión. Cada individuo goza de la incomparable protección de un ángel, mas el contacto con él dependerá del intelecto de la persona y, sobre todo, de su credulidad.
Existe un día especial para festejar a los custodios más fieles del hombre, es el 2 de octubre; un ángel protector se nos asigna a cada cual por el Creador y el acogedor ser se encargará de velar por nosotros a lo largo de la existencia física. Los ángeles son las criaturas que nos presentarán frente a Dios llenos de gloria al momento del cambio de estado de vida: el fallecimiento.
Los ángeles son andrógenos, es decir, no tienen sexo. Les es factible adoptar un sexo como elemento para la realización de alguna de sus labores. A pesar de su carácter andrógeno, a las criaturas celestiales se les proporciona un nombre que, la mayoría de las ocasiones, es de género masculino, los más afamados son los arcángeles: Rafael, Gabriel y Miguel.
Los ángeles, al igual que los humanos, requieren comunicarse, mas sus revelaciones no son factibles de captar por medio de los oídos, los ojos o la nariz, sino que se anuncian al ser humano mediante la Chacra de la corona, que es una parte que mantiene enlaces con la glándula pituitaria. Un ángel jamás se conectará con nosotros de una manera incomprensible para el hombre, los signos que utilice se darán en función del intelecto del humano y su fe.
Los ángeles, como entes espirituales, poseen inteligencia y voluntad. El hombre es un espíritu encarnado y está constituido por dos unidades: El alma o espíritu y el cuerpo. Si los seres humanos no tuviéramos cuerpo, estaríamos clasificados como ángeles. En el alma se hallan varias facultades, entre ellas están la inteligencia y la voluntad; sin embargo, somos libres para elegir el sendero por el que guiaremos las capacidades de que gozamos.
Dentro del precioso mundo celestial existen jerarquías: se clasifican en: ángeles, arcángeles, principados, tronos, dominaciones, potencias, virtudes, querubines y serafines. Las clases celestiales se otorgan de acuerdo a las labores que desempeñan, todas son de protección, pero los ángeles poseen poderes que los diferencian.
Los sentimientos negativos reclaman su presencia en la totalidad de los aspectos; la envidia y el egoísmo son las peores sensaciones terrenales y hasta celestiales. Lucifer, Satanás, el Demonio o el Diablo son las denominaciones que se le da al famosísimo "ángel caído", porque éste, basado en su insaciable egoísmo, pretendió ser tan poderoso como el Creador, nunca lo logró, mas sus poderes siguen en él y los encamina al mal.
La ciencia no es creyente al 100% de la existencia del alma, porque no ha encontrado ningún medio para comprobarla. Un reputado científico captó las imágenes de una unidad desconocida en la atmósfera, supuso que era un ángel; la fotografía que él mismo tomó se halla en minuciosos estudios, ya que a la altura de la Islas Canarias, entre las nubes, se observa a la divinidad, ahora existen dos importantísimas incógnitas para el hombre: ¿hay agujeros negros verdaderamente? y ¿son reales los ángeles?...
Autor: Dulce Carolina
Manuela González Aguilera
