El árbol se...
“El árbol se le conoce por sus frutos, el corazón del hombre por la expresión de sus pensamientos”.
Mírate a ti mismo y reflexionas este poema, conocerás el fruto de tu corazón. La ley de la gravedad atrae los cuerpos hacía sí, y nuestros malos pensamientos van hacia fuera volviendo a nosotros con más fuerza, destruyendo los frutos del Amor de Dios.
Nadie es responsable del daño que causa los malos pensamientos excepto uno mismo, ya que nadie puede cambiar nuestra forma de pensar, los malos pensamientos son los que destruyen y nos hacen daño. Los pensamientos pueden ser constructivos o destructivos, según cada persona y su circunstancia.
Hay que intentar en esta vida ver lo positivo de las cosas y lo negativo saberlo tirar. Verás con paciencia que los frutos destruidos nuevamente florecerán.
Manuela González Aguilera