Sin conocerme
Cómo ser libre, viviendo sin conocerse ( en una jaula de oro ) dentro del mundo. Un mundo donde creía que sólo el que estaba en la cárcel vivía privado de libertad. Sin parar en la vida, sin reflexionar, sin escuchar la Palabra, el corazón, la conciencia, sin escuchar a Dios, que te llama, invita, interroga susurrándote:
" Hazme sitio para habitar dentro de ti "
Me pregunto si es casualidad que estemos en adviento, tiempo de espera del Señor, de acogida, aguardando la venida de Jesús, nuestro Salvador y libertador.
No sabía, ni aún sé con exactitud, la cantidad de cadenas que llevo arrastrando en mi vida, algunas de ellas pensaba que estaban rotas, pero a veces, hay algún eslabón suelto que se agarra a las demás cadenas, porque siempre han estado ahí, y se resisten a quedarse en el camino.
Cuando será el día que vaya ligera de equipaje, sin cadenas, sin mochila, sin nada de nada. Hoy te pido Jesús que no tardes, ven, Jesús, ven, y usa ese látigo de tu gracia, y con él, limpia el lugar donde tú moras por Ti mismo, y mírame, dime qué estoy haciendo con tu templo, lugar de adoración y respeto, de Amor y de intimidad contigo; qué estoy haciendo.
Dame Señor un poco de tu Luz para que vea como el ciego del camino, pido un milagro para verte; dame Señor sabiduría y el don de practicarla, dame Señor tu Amor, tu Paz, tu Alegría y aquellos que me miren a Ti vean.
Buscas posada, un lugar para habitar hoy entre los hombres, enséñame Tú, toma mi corazón y haz lo que quieras.

Manuela González Aguilera
