Querida amiga

 

 

 

                Querida amiga del alma y de corazón, tú sabes lo que me cuesta escribir, pero esto quiero verlo reflejado en unas letras, no solo decírtelo con palabras. Me siento pequeña ante tu libro y ante tanto Amor y ante tanto Dios, y digo bien tanto Dios, pues veo que Él lo llena todo y no hace falta más, para tanta felicidad como la que ahora siento mismo yo. Y me atrevo a decirte más, bendita sea tú locura y la de tantos que llevamos dentro la Luz blanca del Amor, de Su Amor, del Señor  (como bien dices tú) .

 

 

                El nos cambia todo nuestro ser, y nos hace nuevos, libres, agradecidos, humildes, nos hace que nos despojemos, de hipocresías, banalidades, materialismos y tantas cosas que nos impiden ver el Maravilloso Mundo, que con tanto Amor El creó para nosotros, (pobres ignorantes). Con lo fácil que es vivir solo con su Amor, que de cosas nos sobran, que tenemos que ir dejando por el camino, para llegar al Señor, limpios, solo cubiertos con el manto de la negación a nuestro propio yo. Me ha conmovido todo lo que he leído, y es por eso, por lo que he querido compartir contigo, lo que tú has compartido conmigo, tus sentimientos.

 

 

            Que pequeña y pobre de espíritu me siento ante tanta Grandeza, no soy merecedora del lugar en el que Dios me ha colocado, no se ni con que palabras, ni de que forma, darle las gracias de tanto honor. Solo pido perdón de recibir tanto Amor. Con esto termino mi atrevimiento de escribir mal y sin orden, pero es que no quería hablarte, si no escribirte, pues  ya no hay una demente, sino dos, pues comparto toda tu sinrazón.

(Aunque no estoy de acuerdo contigo en la palabra sinrazón, pues la razón es muy grande, eres Tú mi Señor).

 

            “Lo más bello y verdadero sale del corazón”  Me apropio con tu permiso de tu frase,   Toñi.

 

 

Manuela González Aguilera

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