Gracias Padre
Gracias Padre por el paseo de esta mañana, por tu compañía y aliento en estos momentos de oscuridad y confusión.
Padre, que mi lengua sea suave en palabras y mis pensamientos sosegados, no permitas que ensucie la estancia sagrada donde moras.
Limpia mi corazón para verte en tus criaturas y endulza mis labios. Derrama en ellos el néctar de tu Amor, para que toda palabra que salgan de ellos, sean dulce a los oídos de cuántos nos escuchen.
Embellece mi alma con la Hermosura de tu Imagen, para reflejar una pizca de tu Belleza.
Envíame tu Espíritu Santo, fortaléceme con sus dones para seguir el camino emprendido hacía Ti.
Sabes mejor que nadie el desconcierto de mi mente, incluso mejor que yo misma, sabes de mi fragilidad, de mis roturas a cada paso, pequeñas “muertes” a lo largo del camino…
Sabes de mentiras y engaños, hipocresías y superficialidades del ser humano, sumergidos en la sociedad de la apariencia y consumismo y de amistades fingidas.
Sabes tanto de cada uno, eres el mejor Maestro, enséñanos a tratarnos como verdaderos amigos y hermanos.
Manuela González Aguilera