El Buen Pastor

 

 

Invoqué a Dios,

Le rogué:

Amar quería a quien a mí no.

Acepto tu propuesta Señor,

De Amor y negación.

 

 

Comenzó a hablar Dios:

Yo Soy el Buen Pastor,

Mi oveja perdida eras tú,

¿Comprendes ahora por qué dejo

las que están seguras y he ido por ti ?

 

 

Eres muy importante para Mí,

Haz igual en tu vida,

Porque nadie,

Puede entrar en mi Reino,

Sin ofrecerse con Amor.

 

 

Sigue mi camino,

Ve tú,

Por tu oveja perdida,

Desde el corazón.

 

 

 No vengas a Mí sin ella,

Para reconocerte Yo,

Pues mi carga es ligera,

Si solo traes en ti el Amor.

 

 

Manuela  González Aguilera

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