Bendiciones
¡Bendito el día, Señor que tuve necesidad de Ti y soñé contigo!
¡Bendito sueño en el que besándote los pies lloraba como una Magdalena!
¡Bendita Magdalena!
¡Benditas lágrimas y Bendito Tú, Jesús, que has hecho de mí una mujer nueva!
¡Bendito seas Señor, por acogerme como soy, siendo mujer pecadora!
¡Bendito seas Señor, por no hacer juicio alguno de mis pecados y amarme más todavía !
¡Bendito seas Tú, Jesús, Amado mío, por concederme esta gracia, por abrirme el camino del verdadero Amor! Del Sagrado Corazón desconocido.
Por el que ahora suspiro.
Por Él muero.
Por el soy mendigo.
Gracias Señor Jesús, Por tu Misericordia, Tu Paz, Amor y Alegría. Has hecho brillar un arco iris en esta vida en la que estaba tan ciega y tan perdida. Gracias por tanto Amor como nos regalas cada día.
Manuela González Aguilera