Meditación: Amor

 

 

 

                Amor desordenado o egoísta es aquel que quita la paz y la libertad de actuar desde uno mism@ con alegría. Se busca así mismo y no suele tener un final feliz.

 

             El Amor de Dios  da libertad para Amar, es Universal. Ante Él, el hombre se sincera consigo mismo, se reconoce tal cual es, e intenta mejorar sus acciones.

 

            Un  corazón puro, desinteresado y totalmente gratuito es aquel que se desprende de si mismo y no crea ataduras, es decir:  porque te quiero, quiero que seas feliz, indistintamente de mí.

 

                      -No reclama nada.

 

             -No pasa factura.

 

                      -No se justifica. 

 

             En presencia de Dios, las caretas se caen. La meditación ayuda a revelar si se busca el Amor del que puedo estar necesitado, o verdaderamente Amo a la persona desde el Amor de Dios sin intereses...

 

 

Manuela González Aguilera

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